¿Qué formación para el Innovador?

Sueños y esperanzas

El innovador es un profesional que, inmerso normalmente en un equipo, produce innovaciones a partir de ideas generadas con creatividad. Incluso participa en llevarlas al cliente.

Tomando la anterior definición podemos considerar tres campos de conocimiento en el perfil del innovador:

–       Conocimientos generalistas asociados a talento generalista.

–       Conocimientos específicos asociados a talento especialista.

–       Actitudes, habilidades y competencias asociadas al trabajo.

No voy a entrar en este caso en las habilidades y actitudes asociadas al trabajo innovador y en equipo. Son motivo de posteriores post.

Me voy a centrar en tratar de resolver la siguiente pregunta:

¿Formación general (o generalista) o de especialización?

La pregunta es fácil o compleja de responder dependiendo de la óptica de quien la plantee:

–       El empleador

–       El empleado.

El empleador lo tiene más fácil ya que su objetivo será confeccionar un equipo donde existan los dos perfiles: Personas de talento y conocimientos generalistas y otros mucho más especialistas en la materia en la que se esté innovando.

Entre los conocimientos generalistas estarán lo que habitualmente nos enseñan en las licenciaturas o, mejor, ingenierías. Me atrevo a señalar como básicas hoy en día: Técnicas de laboratorio y gestión de proyectos, Estadística, estructura de materiales, matemáticas, física (especialmente mecánica y electricidad/magnetismo), química (materiales y estructura), biología (especialmente bioquímica), etc. es decir las materias presentes en el diseño curricular de cada cual cuando estudio.

Entre los especialistas estarán los que corresponden a las asignaturas de especialidad, a las de profundización en los últimos años o en cursos posteriores postgrado y más centradas en los mismos campos generalistas pero con enfoque de especialidad en campos más concretos.

El empleador tratará de compensar ambos perfiles en su equipo.

El empleado deberá diseñar su trayectoria profesional teniendo en cuenta lo anterior. Para ello recomiendo:

–       Ser buen generalista en la fase inicial y ofrecerse como tal.

–       Seguir perfeccionándose y tratar de ser especialista “desde dentro” mediante ampliación de los conocimientos.

Tratar de ser especialista desde el principio para ofrecerse como empleado es más difícil y exige:

–       Mucha preparación.

–       Gran competencia ya que no todos pueden ser especialistas.

–       Recursos en forma de tiempo y económicos para llegar al final

–       Capacidad de superar la incertidumbre y estrés que supone el tardar más en emplearse.

Pero la conclusión final es que en el equipo de innovación se requieren ambos.

Nota final: Ambos, el especialista y el generalista deberán tener las actitudes, habilidades y competencias asociadas al trabajo y que no he desarrollado ahora.

 ¿Hay realmente un punto final en la formación del innovador?

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